Valoración de la declaración de la victima del delito.

Sentencia del Tribunal Supremo 119/2019, de 6 de Marzo.

El Tribunal analizará, el valor de la declaración de la victima, y cuando esta puede ser considerada prueba de cargo para desvirtuar la presunción de inocencia, recordando que los tribunales pueden avalar su convicción, en la versión de la victima, citando los once siguientes:

1. Seguridad en la declaración por el interrogatorio del Ministerio Fiscal,Letrada/o de la Acusación particular y de la defensa.

2. Concreción en el relato de los hechos ocurridos objeto de la causa.

3. Claridad expositiva ante el Tribunal.

4. “Lenguaje gestural”, de convicción. La forma en que la victima se expresa en su declaración ante el tribunal.

5. Seriedad expositiva que aleja la creencia del Tribunal, de un relato figurado, con fabulaciones o poco creíble.

6. Expresividad descriptiva en el relato de los hechos ocurridos.

7. Ausencia de contradicciones y concordancia del íter relatado de los hechos.

8. Ausencia de lagunas en el relato de exposición, que pueda llevar a dudas de su credibilidad.

9. La declaración no debe ser fragmentada.

10. Debe desprenderse, un relato íntegro de los hechos y no fraccionado, acerca de lo que le interese declarar y ocultar, lo que le beneficie, acerca de lo ocurrido.

11. Debe contar tanto lo que a ella y a su posición beneficia como lo que le perjudica.

El Tribunal, es, consciente de que la victima puede padecer, una situación de temor o re victimización, al tener que revivir, los sucesos en su declaración ante el Tribunal, que debe dictar la Sentencia, tras haberlo hecho ya a presencia de la policia y a presencia del Magistrado/ a Juez competente.

El Tribunal considera, que esta circunstancia debe ser tenida en cuenta, a la hora de valorar judicialmente su declaración.

La correcta desvirtuacion de la presunción de inocencia, según doctrina del Tribunal Supremo, exige, comprobar, si hay prueba en sentido material, si estas pruebas son, de contenido incriminatorio, si la prueba ha sido constitucionalmente obtenida – accedió lícitamente al juicio oral – , si ha sido practicada con regularidad procesal, si es suficiente para enervar, la presunción de inocencia y si fue racionalmente valorada por el Tribunal sentenciador.

La inmediación, impide, a los órganos superiores, revisar, la valoración de la prueba, y, en consecuencia, el Tribunal Supremo, no puede realizar, no puede realizar sin más, una nueva valoración de las pruebas practicadas, en presencia del juzgador de instancia, pues solo a este le corresponde la función valorativa. Sentencia del Tribunal Supremo, 361/2005 de 28 de Diciembre.

El tribunal revisor, puede verificar, que el órgano a quo cobro con suficiente prueba de signo acusatorio sobre la comisión del hecho y la participación en el del acusado / os, para dictar, sentencia condenatoria, cerciorándose de que esa prueba fue obtenida sin violar los derechos y libertades fundamentales, y se practicó, con oralidad, publicidad, inmediación, y contradicción, comprobando que el tribunal al motivar, la Sentencia, ha expresado su proceso de raciocinio, decidiendo sin infringir, los criterios de la lógica, y de la experiencia.

Sentencia del Tribunal Supremo 1125/2001, de 12 de Julio.

El Tribunal, puede constatar, la existencia de actividad probatoria, sobre todos y cada uno de los elementos del tipo penal, con examen de la disciplina de garantía de la prueba y del proceso de formación de la misma que se ha obtenido de acuerdo a los principios de inmediación, oralidad, contradicción y publicidad, así como que ese proceso racional, expresado en la Sentencia, permite entender, acreditado el hecho, y participación en el de la persona, a quien se imputa, la comisión del delito.

Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de Marzo de 2004.